miércoles, septiembre 26

ella dijo por mí como si te vas a curar la sífilis con mercurio

Ella dijo por mí como si te vas a curar la sífilis con mercurio. Ella dijo que lisboa se construyó sobre siete colinas. Igual que roma. El día de todos los santos de mil setencientos cincuenta y cinco un terremoto reventó las calles que llegaban hasta la orilla del tajo, convirtió en escombros los pedestales de las estatuas, incendió las casas de alfama donde vivieron los marineros que viajaron con vasco de gama, hizo llorar de miedo a pescadores y calafates en belem, brillar los dientes podridos de los corsarios que acechaban en el estuario, temblar las tierras de Portugal y de España, tambalearse las piedras de la iglesia en la calle donde naciste. Ella dijo un terremoto le otorgó a lisboa una segunda oportunidad.

Ella dijo que el verano en lisboa es frío y arrugado, dijo quiero coger el veintiocho, camino de graça alcanzar las puertas del castillo de san jorge, quiero ver los muros blancos de la ciudad desde la cerca moura, tomar una cerveza en el mirador de adamastor barbudo insensato que perdió la cabeza por tetis sirena cantante nereida desnuda, quiero leer en voz alta las frases escritas en las paredes, maldecir a los hombres grises cerdos hijos de puta de la pide que tienen en las manos balas y mentiras, quiero comprar una docena de claveles rojos en un puesto del rossio y que tú no estés aquí y que esta tarde sea abril veinticinco mil novecientos setenta y cuatro, grandola vila morena terra da fraternidade, quiero gritar gol de verde y de blanco en alvalade, quiero escuchar un fado mozambiqueño en las cuestas del barrio alto, amalia, rodrigues, cristina, branco.

Ella fumaba en la ventana de espaldas, desnuda y sucia. Y dijo, ya ves, por mí como si te vas a curar la peste con sangrías.

las moscas no saben volar en círculos.lisboa.julio2007

lunes, septiembre 17

al tatuaje en tu espalda

gata de luna negra
reino de lo inasible
fuerza del todavía
rapto de un imposible

cuerpo de miel y vientre
naciente de la ardentía
hueco de mis palabras
pan mío de cada día

sueño de esta vigilia
bola que torna en cuna
para tu dulce relieve
gata negra de luna

diario de irrealidades.salamanca.febrero2001

jueves, septiembre 13

dolor de corazón

Entra cojeando en la consulta y presiento que exagera. Dice buenos días, con tristeza, y respondo buenos días, con tristeza, para que la broma le arranque una sonrisa. Me mira dolida.
Los ojos arrugados y llorones me dan la clave. Nada grave le ocurre a su cuerpo.
Me duele mucho la rodilla, dice.
La exploro con atención, porque sé que en eso se fija mucho, y nada tiene.
No es nada, Eugenia. El tiempo.
Sí, el tiempo. Porque me duele mucho la cabeza y con el analgésico que me receta habitualmente, ya no se me pasa.
¿Quiere morfina? Bromeo de nuevo.
No sonríe.
Tómeme la tensión, doctor, porque siento palpitaciones. No quiero que me dé un infarto.
Trece, ocho, Eugenia, como siempre. Hay chavalas de diecinueve años más hipertensas que usted.
No me encuentro bien, doctor. Debe ser la gripe. Recéteme algo que me calme y me cure este catarro que me está entrando.
Cuando lo tenga dentro del todo, vuelve, y le prometo que se lo curo.
No se burle, dice, resentida. Quizá son los primeros síntomas del Alzheimer.
Ya me cansé de seguirle el juego. Cruzo los brazos en un gesto que revela paciencia, apoyo la espalda en la silla y le digo a los ojos:
Cuénteme qué le pasa, Eugenia.
Aparta la vista y se echa a llorar. Dejo que lo haga. No hay prisa y le vendrá bien.
Dos minutos después, entre sollozos aún, confiesa:
Ayer fue el día de la madre y estuve sola. Ninguno de mis cuatro hijos tuvo tiempo para venir a verme y, dos de ellos, ni tan siquiera llamaron.
Ahora, el que se pone sombrío soy yo. Olvidé llamar a mi madre.

aprendiz de dios.salamanca,junio2001

sábado, septiembre 8

te miro y me entran unas ganas salvajes de comerte

yo soy un lobo si tú te vistes con una capucha roja

no grites
que no nos oiga tu novio
vestido con ese absurdo
disfraz de abuela

la madrugada llora lágrimas de cocodrilo.gijón.diciembre2004

martes, septiembre 4

la noche más oscura del mundo llena de lluvia encontramos una casa en llamas

una mujer llora sin lágrimas porque no sabe dónde está su gato

los ojos de los gatos brillan en la noche como el fuego en las ventanas de la casa

se me murió el verano entre las manos.llanes.septiembre2005

sábado, septiembre 1

siete


El amor es un dragón de alas oscuras que lo devora todo. La tarde que no merece ser vivida. Cruza el corazón de un país y la noche sentado en un autobús. El amor es un dragón de alas oscuras que lo devora todo. El tacto frío de una bala de plata en el bolsillo del pantalón.

diario de puños y catedrales.salta.octubre2006

días