Ella dijo por mí como si te vas a curar la sífilis con mercurio. Ella dijo que lisboa se construyó sobre siete colinas. Igual que roma. El día de todos los santos de mil setencientos cincuenta y cinco un terremoto reventó las calles que llegaban hasta la orilla del tajo, convirtió en escombros los pedestales de las estatuas, incendió las casas de alfama donde vivieron los marineros que viajaron con vasco de gama, hizo llorar de miedo a pescadores y calafates en belem, brillar los dientes podridos de los corsarios que acechaban en el estuario, temblar las tierras de Portugal y de España, tambalearse las piedras de la iglesia en la calle donde naciste. Ella dijo un terremoto le otorgó a lisboa una segunda oportunidad.
Ella dijo que el verano en lisboa es frío y arrugado, dijo quiero coger el veintiocho, camino de graça alcanzar las puertas del castillo de san jorge, quiero ver los muros blancos de la ciudad desde la cerca moura, tomar una cerveza en el mirador de adamastor barbudo insensato que perdió la cabeza por tetis sirena cantante nereida desnuda, quiero leer en voz alta las frases escritas en las paredes, maldecir a los hombres grises cerdos hijos de puta de la pide que tienen en las manos balas y mentiras, quiero comprar una docena de claveles rojos en un puesto del rossio y que tú no estés aquí y que esta tarde sea abril veinticinco mil novecientos setenta y cuatro, grandola vila morena terra da fraternidade, quiero gritar gol de verde y de blanco en alvalade, quiero escuchar un fado mozambiqueño en las cuestas del barrio alto, amalia, rodrigues, cristina, branco.
Ella fumaba en la ventana de espaldas, desnuda y sucia. Y dijo, ya ves, por mí como si te vas a curar la peste con sangrías.
las moscas no saben volar en círculos.lisboa.julio2007
Ella dijo que el verano en lisboa es frío y arrugado, dijo quiero coger el veintiocho, camino de graça alcanzar las puertas del castillo de san jorge, quiero ver los muros blancos de la ciudad desde la cerca moura, tomar una cerveza en el mirador de adamastor barbudo insensato que perdió la cabeza por tetis sirena cantante nereida desnuda, quiero leer en voz alta las frases escritas en las paredes, maldecir a los hombres grises cerdos hijos de puta de la pide que tienen en las manos balas y mentiras, quiero comprar una docena de claveles rojos en un puesto del rossio y que tú no estés aquí y que esta tarde sea abril veinticinco mil novecientos setenta y cuatro, grandola vila morena terra da fraternidade, quiero gritar gol de verde y de blanco en alvalade, quiero escuchar un fado mozambiqueño en las cuestas del barrio alto, amalia, rodrigues, cristina, branco.
Ella fumaba en la ventana de espaldas, desnuda y sucia. Y dijo, ya ves, por mí como si te vas a curar la peste con sangrías.
las moscas no saben volar en círculos.lisboa.julio2007
