sábado, enero 31

aDORMILADO

María se despierta a las tres menos cuarto de la madrugada. Ha vuelto a soñar con el vestido rojo. Poor Otis dead and gone. Pronuncia en voz baja el nombre de Nicolás y le despierta. Me despierta. María no habla del sueño que acaba de tener. Empieza a contarnos la historia del libro que está leyendo y nada se escucha en la noche. Ni tan siquiera la lluvia. Nada aparte de la voz apenas audible de María que habla de una posada en la falda de una colina frente al mar. ¿Qué mar? Pregunta Nicolás, adormilado. El único mar que nos está permitido conocer, responde María interrumpiendo su relato. Yo tengo las manos bajo la cabeza y miro el techo sin verlo. No creo que pueda volver a dormir antes de que el alba nos empuje fuera de la cama para ir a la fábrica. Pienso que lo primero que debo hacer cuando llegue al trabajo es lo único que no me gusta hacer: rellenar los tanques de tinta. Ayer, al final del turno, estaban casi vacíos. Y la última vez lo hizo Nicolás. ¿Duermes? Pregunta María en mi oído. No, creo que me he desvelado. No has escuchado nada, ¿verdad? Naufragué en el único mar que nos está permitido conocer. Vaya, pues era una bonita historia. ¿Termina bien? No lo sé, aún no he terminado el libro. La próxima noche que durmamos juntos, te despierto y te la cuento de nuevo. Desde el principio. De acuerdo. Espero que para entonces ya conozcas el final. María me da un beso en la mejilla y se duerme y sueña con un vestido rojo y con las manos de alguien a quien no conoce. Pretty little girl with the red dress on poor Otis dead and gone.

umdpp.formentera.hoy

martes, enero 27

La Rampa

"... fundido en negro en el malecón y los pescadores reinaban en lo alto guiados sus pasos por los jirones que el calor de la mañana depositaba en las rocas grises. Un carguero de bandera ucraniana abandonaba lentamente la bahía escoltado por un barco guardacostas. Tras él se aparecían los muros de la prisión en cuyas ventanas bucaneros y contrarrevolucionarios miraban con codicia el mar y el horizonte urbano donde las luces de los coches alimentaban el escenario de la noche. El restallido de los látigos en el suelo levantaba nubes de vitriolo. Eligio Sardiñas, Kid Chocolate, ganó los cien combates en los que participó, ochenta y seis de ellos por noquaut. Conoció Nueva York y enfermó de sífilis. Aún así, siguió ganando. Hablaron durante horas de capitalismo y de socialismo sin tener muy claras las ideas se besaban. Caminaron entonces a la misma velocidad que el carguero y en sentido contrario hacia las calles de la ciudad vieja. Cuando se apague la luz mi negra... "

apuntes de un ajedrecista.lahabana.diciembre2008

jueves, enero 22

playa de María la Gorda

"... Frank Delgado y nos guardamos las viandas del desayuno para la cena, perdió Industriales contra Villa Clara, zumo de papaya, una entrada para la función de noche en el Teatro Milanés de Pinar del Río rota por la mitad, tres pesos en moneda nacional, aquí no puedes entrar en sandalias y camiseta. Una moneda del ochenta y seis, patria o muerte, cara o cruz, tres autoestopistas perdidos en alguna parte de la península del oeste, camino de la playa de María la Gorda, cuando lleguen al cruce pregunten por La Flaca si quieren dormir en una habitación limpia o cenar camarones, langosta, pollo, arroz, frijoles negros. María era de San Juan de los Cayos, en el caribe venezolano. Retenida como deuda de juego por piratas holandeses, chillona y malhumorada, gorda hasta la obesidad, creyente y analfabeta, colmó la paciencia de los bucaneros hasta abandonarla a su suerte en las playas a las que daría nombre. Qué contentos se pondrán esta tarde los tiburones y las tiñosas, pensaron los corsarios tras hacerla saltar por la borda. Pero María era decidida y tomó al revés su nombre de virgen. Sobrevivió para someter a los monstruos y con el dinero ganado compró una casa y una hectárea de tierra. Cada tarde se sentaba en la mecedora al sol de poniente en el porche y miraba con nostalgia el horizonte del caribe, en la dirección donde creía estaba su pueblo... "

apuntes de un ajedrecista.pinardelrío.diciembre2008

sábado, enero 17

mi vida es la habitación
de una vieja pensión en el centro
una cama pequeña y quejosa
una silla una mesa un espejo
una fotografía de mis padres
el día de su boda con los bordes gastados
una ventana donde nace el día de otoño
que pinta de gris los muros
de un patio interior
de cuerdas tendidas
de ropa siempre húmeda y siempre blanca

mi vida es un café y una tostada
el periódico de antes de ayer
que alguien olvidó en la mesa
del rincón más apartado de esta cafetería
y un par o tres de cigarrillos
son los libros de kipling y una pluma
que sangra un mechero un reloj
de pulsera parado

una enfermedad coronaria
sin esperanza es mi vida
el dolor en el pecho
y la diminuta pastilla blanca
que bajo la lengua lo aplaca
es el paseo camino de la playa
cada tarde más corto

mi vida es quizá lo que escribo
lo que digo lo que pienso lo que vivo
el sonido del tráfico el silencio
de la gente que respira a mi lado
son los domingos baldíos el año pasado
la música acuática de haendel
los últimos días de marzo

me gustan las mujeres de mirada triste.gijón.diciembre2003

domingo, enero 11

aCEZANTES

Dejamos que llegara la noche y después follamos con los ojos cerrados para que fuera más fácil poder recordar todas las veces que lo habíamos hecho antes sin ser dos cuerpos ni tener conciencia de la boca o las manos, las piernas, bien juntos los vientres pegados y la búsqueda del dolor que reside en la superficie de la piel, en nada parecido a como follan en las películas pornográficas, tan lejos, tan separados, a cuatro patas ella, en hinojos él, equilibrios imposibles, pollas sin cuerpo, tetas fabricadas en cadena, dos, tres, seis seres distintos. Y dejamos que se posara sobre nosotros la noche y después follamos con los ojos abiertos, mirándonos fijamente para que fuera más fácil imaginar todas las veces que nos quedarían después de esa, cuando lo hacíamos como si fuera la última vez pero sonriendo porque ambos, pegados, mojados, doloridos, acezantes, sabíamos que no, que desde luego no iba a ser ésa la última vez.

umdpp.formentera.hoy

lunes, enero 5

calle desengaño


"... por las tardes escribía historias que no eran ciertas. Pero no mentía. Mentir hubiera sido no haberlas imaginado... "

apuntes de un ajedrecista.lahabana.diciembre2008

días