ángel escribe palabras esdrújulas en las paredes blancas de su casa. Trabaja de vendedor de entradas en el único cine que todavía queda en la ciudad y por las mañanas da largos paseos por la playa, cada vez más lejos, que cualquier día de estos no regresa. Tuvo una novia que se parecía a julieta venegas; pero le abandonó una mañana después de hacer el amor porque aquello había sido tan bueno que jamás iba a ser capaz de repetirlo.
Ángel come queso, manzanas, nueces y vino blanco porque son los alimentos del invierno. Toma un café solo en la misma mesa de la misma cafetería del puerto desde hace tantos años que no recuerda cuántos camareros y camareras han pasado por allí, ni cuántos muertos regresan cada mañana a desayunarse, ni cuántas historias de amor han empezado o terminado dentro de esas mudas paredes que tanto dicen. Cuando se encienden las farolas en las calles y los gatos planean su cacería de palomas en los parques, Ángel regresa caminando a la casa de muros blancos. Enciende la luz, se quita el abrigo que deja colgado en la percha pegada a la espalda de la puerta y permanece a pie quieto, absorto apenas dos o tres minutos. Toma en la mano derecha un rotulador negro y, en el hueco entre último y cántaro, escribe: máquina.
acecha el invierno como una manada de leonas.gijón.febrero2006
Ángel come queso, manzanas, nueces y vino blanco porque son los alimentos del invierno. Toma un café solo en la misma mesa de la misma cafetería del puerto desde hace tantos años que no recuerda cuántos camareros y camareras han pasado por allí, ni cuántos muertos regresan cada mañana a desayunarse, ni cuántas historias de amor han empezado o terminado dentro de esas mudas paredes que tanto dicen. Cuando se encienden las farolas en las calles y los gatos planean su cacería de palomas en los parques, Ángel regresa caminando a la casa de muros blancos. Enciende la luz, se quita el abrigo que deja colgado en la percha pegada a la espalda de la puerta y permanece a pie quieto, absorto apenas dos o tres minutos. Toma en la mano derecha un rotulador negro y, en el hueco entre último y cántaro, escribe: máquina.
acecha el invierno como una manada de leonas.gijón.febrero2006
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