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miércoles, junio 11

siete

La única revolución pendiente es la de las palabras y esta es una patria, una vida, unos años legitimados para encender la mecha y no dar tregua. Sentirse ruedecita dentada de un engranaje preciso, codo con codo de gente con nombres que no son las palabras que uso para llamarles, corazones valiosos que caminan siempre con la sonrisa presta y el ánimo decidido. Porque ser un revolucionario sonriente, amable y cálido es ser un revolucionario de pies a cabeza, cierto como la tierra húmeda y como este mar feroz que se alimenta de leyendas malditas y del que me despido desde el aire. Huestes de lluvia y arcoiris en la tarde de asturias hoy que dejo a un lado las manos y las catedrales y me aferro a las palabras que ayer fueron carbón y mañana serán diamante. Regresé a mis cuarteles de invierno. Y ardían.

diario de puños y catedrales.enelaire.mayo2006

jueves, mayo 29

catorce

Canciones como espadas y silencio, un par de cigarrillos, tres cervezas y sigamos adelante. Canciones como salvavidas, como tardes de verano en la playa o tardes de invierno en el sillón de casa, de alguna casa. Y salir desnudo a la noche de barcelona, un semáforo en rojo y un mensaje que llega a su destino desde el otro lado del mundo, crepúsculo añil en las playas de bata. Su nombre mal escrito en la pantalla del ordenador. Ella dijo tendrás que acostumbrarte. Pero es mejor el dolor que la costumbre.

diario de puños y catedrales.roses.junio2006

martes, marzo 25

veintiocho

El viento se hace leyenda cuando el hombre lo nombra. Cierzo, nordeste, levante, tramontana. Abierta la caja de pandora, la tierra se somete al reinado del viento. La tramontana silba, bufa, chilla, grita, se ríe a carcajadas. La más perversa de sus condiciones es que aparece sin previo aviso: un cubo vacío abandonado en la playa que, de pronto, rueda unos pocos metros y se detiene, su aliento invisible al doblar una esquina, una ventana que se abre sin que nadie hubiese olvidado cerrarla. Entonces la tramontana regresa cien noches. Viento que asusta, aturde, araña, descentra, revuelve. Viento que esculpe de nuevo todos los perfiles que encuentra a su paso camino del mar, que remueve tristezas acomodadas, que abre heridas recién restañadas.

diario de puños y catedrales.roses.abril2006

miércoles, enero 2

veinticinco

“dos nacidos jugando a inventarse la vida, a acariciar el gato
que persigue la pelota de lana de algún mundo”
jesús aguado


En el aire de alguna ciudad camina una mujer que no tarda más de un seis por ocho en vestirse, no más de un estribillo en decidir qué camino seguir en el cruce de los mapas, seis estrofas en conceder el primer beso de la tarde, un silencio de redonda en sentir el mar en sus ojos y un disco de canciones tristes de voz y piano en hacer el amor.

diario de puños y catedrales.lagunanegra.mayo2006

sábado, septiembre 1

siete


El amor es un dragón de alas oscuras que lo devora todo. La tarde que no merece ser vivida. Cruza el corazón de un país y la noche sentado en un autobús. El amor es un dragón de alas oscuras que lo devora todo. El tacto frío de una bala de plata en el bolsillo del pantalón.

diario de puños y catedrales.salta.octubre2006

miércoles, junio 13

treinta

Prefiere mirar en la pantalla del ordenador la fotografía de sus pies descalzos antes que hablar con ella en un lenguaje de palabras azules, manos cortadas, cuencas vacías de ojos sin lágrimas.

diario de puños y catedrales.roses.noviembre2006

viernes, marzo 30

dieciocho

El día en calma. El olor de la ropa recién lavada. Las últimas páginas de un libro. El tacto de las sábanas diez segundos antes de despertar en vez de su piel. El sonido del mar en la noche del suicida. Una canción nueva en las manos. Nacho vegas. El dolor en el hombro derecho después de nadar hasta la orilla. Ella desnuda ceba la cafetera en la cocina. El sabor de un cigarrillo en el cristal de un escaparate en el born. Una empanada de cebolla y queso. Unos ojos tristes rompen el aire en las esquinas de la ciudad vieja. Entre el dolor y la nada…

diario de puños y catedrales.roses.septiembre2006

martes, febrero 20

Roses


elpezdeojosrabiosos.roses.noviembre2006

domingo, febrero 18

dieciséis

ella, ella, ella, ella.

diario de puños y catedrales.buenosaires.octubre2006

martes, enero 30

diecinueve

el tiempo detenido. El lugar donde no hay miedo, no hay palabras, no hay relojes de arena, no hay monedas falsas, no hay ojos, no hay manos, no hay luz, no hay dolor de estómago, no hay ruido, no hay llamadas de teléfono, no hay gritos, no hay bocas, no hay dudas, no hacen falta aún las certezas, no hay canciones, no hay recuerdos, no hay primavera ni octubre, no hay brazos, no hay besos en habitaciones de pensiones con toallas blancas, no hay días de julio, no hay obligaciones ni existen las ganas ni quedan fuerzas.

diario de puños y catedrales.tarragona.julio2006

días

cuadernos