Mostrando entradas con la etiqueta Todo es desorden. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Todo es desorden. Mostrar todas las entradas

jueves, diciembre 6

Migjorn

Naguisa, trazo
que dibujan las olas
del mar sobre la orilla.
Mirarse en el azogue
de los espejos.
Cocinar arroz
con verduras.
El silencio.
La lluvia.
El hastío.
El estrépito.
La sirena
de la ambulancia.
Sentir que todo
se desmorona. Que,
tarde o temprano,
me verás arder,
me verás arder,
me verás
arder.

viernes, noviembre 30

Manila

¿Cuál es tu oficio?
Artificiero.

Pero no hay tantas bombas
que desactivar. ¿Qué haces
el resto del tiempo?

Mirar fijamente al detonador.

domingo, noviembre 18

Nápoles

Te busco en los espacios
abiertos de la ciudad
donde el viento hace bailar
las hojas de los árboles caídas
sobre el asfalto. Yo no estaré
aquí siempre pero sí mañana,
por si decides venir a verme.
Si lo haces y te quedas un rato
a mi lado, sonriendo en silencio,
y mientes para protegerme y
prometes que todo va a salir bien,
yo te creeré, cerraré los ojos
y te creeré con todas mis fuerzas
y pronto saldremos de aquí
y me llevarás lejos,
donde nadie pueda alcanzarnos,
ni hacernos daño, ni buscar
en tus manos o en las mías
una sola brizna de paura.

domingo, noviembre 4

Odesa

Ahora que miro en silencio
como las gotas de lluvia
se estampan contra el cristal
de la ventana y que no tengo
prisa para nada porque
los ríos y las tardes
se han detenido para mí
un poco, cierro los ojos
y pienso en ti y quisiera
que supieras que
bajo las uñas
te llevo siempre.

martes, octubre 23

Burdeos

No sólo es mejor, sino más auténtico, soñar con Burdeos que desembarcar en Burdeos.
(Libro del Desasosiego, F. Pessoa)

Ropa blanca tendida
al aire que el viento
zarandea. Y tú asomada
en la ventana.
El frío contrae la tarde
de domingo y la ciudad
se vacía.
Busco palabras nuevas
con las que llamarte
y no hago más que repetirme.
Qué más da, pienso,
de todos modos. Que estés,
que seas y que yo te nombre.

miércoles, octubre 10

Jacksonville

Está roto. Y pronto
habrá que agacharse
a recoger los pedazos.
La belleza y la sensatez
del mundo se escapan,
gota a gota,
por las costuras.
He abrazado el aire.
Has alcanzado el tiempo
en el que estaba,
Yosefin con la sexta
o cualquier otra de las esquinas
en las que te esperaba.
No hay fruto que perdure.
En el empeño
hemos llenado el mar
de plásticos.

miércoles, septiembre 26

Yakarta

Si pudiera llamar
pan a la tierra mojada
y enjambre a tu sonrisa
cuando duermes,
todo lo podría. Pero
no puedo.

viernes, agosto 24

Gijón

Dime tú, si la conoces,
la palabra certera.
Que de tu boca nazcan
ríos y que la tarde
te encuentre en el sonido
y los dibujos y el olor
a los que llamas casa.
Que sean tú o yo o nosotros
los puntos cardinales
que nos ayuden a alcanzar
noviembre. Que duerman
las fieras, sedientas ya
de lágrimas y de sangre.
Que, agotados, festejemos,
bailemos, hagamos el amor
hasta quedarnos dormidos.

Y que los fuegos de artificio
que alcanzan el aire
desde tus manos
se conviertan al fin
en humo y cenizas
aventadas por el nordeste
hacia las montañas,
limpio el cielo ya de nubes
(seis gaviotas, con las alas
extendidas, suspendidas
sobre los tejados) y de tristeza.

viernes, agosto 17

Dakar

Tómense tus caderas
como ejemplo de tierra
para vivir el resto
de mis días y sea septiembre
el tiempo elegido para
conquistarlas.
No busco reparos
en que te rindas
de un modo pacífico o,
por el contrario, deba
someterte.
En el segundo caso
(que nos ocupa)
lo haré del modo
más salvaje que conozco:
despacio (como a veces
me pides) y en silencio.

jueves, agosto 9

Madrid

El frigorífico hace
un ruido constante.
Yo postergo sin fecha
una decisión. Agosto
es tregua y renuncia.
Pienso en Lisboa
aunque Madrid. Pienso
en todas las cosas
que me dabas,
en cómo me veías.
Y qué. Y qué si quiero
ser como tú me ves.

miércoles, agosto 1

Bogotá

Que vivan los amores
torpes que se sostienen
contra el viento
con raíces escuálidas
de lunes y derrotas,
de palabras escritas
lanzadas al fuego,
amores furiosos
que invaden el mundo
y remueven los cimientos
de la tierra entera,
que ocupan los sueños
de los atardeceres.

martes, julio 24

Londres

Tus ojos, cuando
eran ruido
y furiosos.

Y veloces.

Todo es desorden.

días

cuadernos