A pesar
de las nubes que reciben el alba,
del jardinero que riega el asfalto,
de la respiración del mar cuando
se baten las olas, constantemente,
desde mucho antes de que tú y yo
fuéramos, o nuestros padres,
o los padres de nuestros padres.
Tú y yo cuando fuimos descanso, anochecer y tierra.
Y volver,
como vuelvo a Lobo Antunes,
a la plaza del parque,
al café donde desayunamos
después de casarnos, tú y yo
cuando fuimos madera y jipis,
un viaje en moto hasta los acantilados,
aquel abril que nos partió la vida,
tú y yo cuando la reconstruimos.
del jardinero que riega el asfalto,
de la respiración del mar cuando
se baten las olas, constantemente,
desde mucho antes de que tú y yo
fuéramos, o nuestros padres,
o los padres de nuestros padres.
Tú y yo cuando fuimos descanso, anochecer y tierra.
Y volver,
como vuelvo a Lobo Antunes,
a la plaza del parque,
al café donde desayunamos
después de casarnos, tú y yo
cuando fuimos madera y jipis,
un viaje en moto hasta los acantilados,
aquel abril que nos partió la vida,
tú y yo cuando la reconstruimos.
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