domingo, abril 3

Donde creía podía estar tu corazón

He vuelto a aquellas calles,
después de tantos años,
al sonido incandescente de tu risa
con un par de cervezas,
a tu mirada esquiva,
a tus manos pequeñas,
espadas y pluma.
Tantos años después a las calles
que siempre decías mías
y a los cien ruidos distintos de la ciudad
y de la noche.

Recuerdo junio.
Recuerdo diciembre y tu risa
antes de la cuarta, cuando sin avisar
salías corriendo.

Después yo te alcanzaba disneico.
¿Pagaste?, decías.
Ni modo.

Ni modo.
¿De dónde sacaste esa respuesta?

De aquí dentro.

Y colocaba el dedo índice sobre tu pecho,
donde creía podía estar tu corazón.

cimadevilla.abril2011

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