Si busco convertir
tu cuerpo en palabras
encuentro decenas.
Busco entonces algo,
no sé bien de qué se trata,
en el aire que te rodea.
Pongamos el perímetro
a diez centímetros de la piel,
como se rastrea en la costa
el cadáver de un ahogado.
(Dos palabras, quizás,
difíciles de encajar
cuando se supone que es este
un poema de amor).
Busco, en resumen,
palabras ahogadas
a menos de diez centímetros
de un cuerpo
que es el tuyo.
Para definirte
geográficamente.
Perfil de cuerpo.
Perfil de costa.
En lugar de helicópteros
cuento con dos manos
y pienso,
mientras te sobrevuelo,
costa maldita,
qué cantidad de palabras.
berlín.marzo2011
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