De espaldas al mismo mar,
la distancia dejó de doler hace
tiempo.
No recuerdo.
El afán, la dulzura y tus ojos
permanecen.
Como permanece el salitre
en la arena húmeda
cuando las olas se retiran
gobernadas por la marea.
El resto se ha perdido.
gijón.ayeroantesdeayer.

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