Descuida,
puedes
estar tranquila,
sigo aquí
y prometo quedarme y
quererte
como quiero a Meryl Streep
(pase lo
que pase, haga lo que haga,
sea quien
sea). Sólo es que,
a veces,
me gusta poner cualquier disco
de Ryan
Adams para sentirme triste.
Porque, a
estas alturas no te voy a engañar
(bien lo
sabes tú): no estoy, ni de lejos,
en mi
mejor momento.
No sé
qué camino seguir; así es que,
mientras
tanto, dime donde estás.
Que voy.
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