jueves, febrero 9

Te quiero

Te quiero.
Dentro de la luz.
Y en el dolor de estómago
que te despierta de madrugada. O en el lugar
de tu espalda donde la palma de mi mano tiene
su sitio.
A media tarde te quiero
porque todas las chicas guapas
de los libros, todas
las chicas guapas que terminan
abrazando al protagonista
que sufre, lucha y, a menudo,
se comporta como un gilipollas,
tienen tu cara.

Te quiero y lo hago
de un modo extraño,
la mayor parte del tiempo a oscuras,
cuando regalo los libros
que nunca leeré  y persigo
una noche que sea cierta.
O mientras curo las heridas
(que me hice en las manos
al cargar las cajas de la mudanza)
con agua fría y alcohol
para sentir dolor. Para saber
que existe.

Te quiero desarmado. Te quiero,

a veces, lleno de rabia.

días

cuadernos