martes, marzo 25

veintiocho

El viento se hace leyenda cuando el hombre lo nombra. Cierzo, nordeste, levante, tramontana. Abierta la caja de pandora, la tierra se somete al reinado del viento. La tramontana silba, bufa, chilla, grita, se ríe a carcajadas. La más perversa de sus condiciones es que aparece sin previo aviso: un cubo vacío abandonado en la playa que, de pronto, rueda unos pocos metros y se detiene, su aliento invisible al doblar una esquina, una ventana que se abre sin que nadie hubiese olvidado cerrarla. Entonces la tramontana regresa cien noches. Viento que asusta, aturde, araña, descentra, revuelve. Viento que esculpe de nuevo todos los perfiles que encuentra a su paso camino del mar, que remueve tristezas acomodadas, que abre heridas recién restañadas.

diario de puños y catedrales.roses.abril2006

1 comentario:

Laia dijo...

Restañar:Cauterizar, curar las heridas, aliviar el dolor.
La tramuntana es necesaria, a parte de los daños colaterales de taponamientos de heridas, también limpia y sanea el ambiente.
Los dias de tramuntana sirven para abrir "la caixa dels trons".Petons.

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