¿Quién puede explicarme el engranaje de las mareas? ¿A quién le alcanza el conocimiento sin tener que ponerse en puntas de pie?
Tres días anduve perdido, buscando palabras de siete letras en viejos hoteles de carretera sin estrellas, ni servicio de habitaciones, ni moquetas rojas. Lugares olvidados. Rincones vacíos donde recepcionistas presos de la halitosis, las hemorroides y el tedio se acuestan con prostitutas brasileñas y resuelven crucigramas invisibles. Imposibles. Hoy estoy de vuelta y la casa está fría, la nevera vacía y la cama llena de ausencias y de labios. Descubro en las sábanas gastadas los restos de saliva que deja su boca cuando se lo hago por detrás. Su boca. El mapa de su boca.
Una playa de febrero y un mar de cinabrio. Hojas vencidas de almanaques antiguos acuchillan un aire límpido y triste. Una boca que sabe a tabaco y a menta cuando rastreo con la punta de la lengua lugares más profundos. Los lugares más profundos. El mapa de tu boca. Busco palabras de siete letras con las que nombrar tu boca: batalla, octubre, caracol, granada. Me gusta sentir los golpes del viento en los viaductos camino del trabajo. Un vagabundo y su perro caminan por el arcén de la carretera. Despacio, regresan del lugar hacia el que yo me dirijo.
Tres días anduve perdido, buscando palabras de siete letras en viejos hoteles de carretera sin estrellas, ni servicio de habitaciones, ni moquetas rojas. Lugares olvidados. Rincones vacíos donde recepcionistas presos de la halitosis, las hemorroides y el tedio se acuestan con prostitutas brasileñas y resuelven crucigramas invisibles. Imposibles. Hoy estoy de vuelta y la casa está fría, la nevera vacía y la cama llena de ausencias y de labios. Descubro en las sábanas gastadas los restos de saliva que deja su boca cuando se lo hago por detrás. Su boca. El mapa de su boca.
Una playa de febrero y un mar de cinabrio. Hojas vencidas de almanaques antiguos acuchillan un aire límpido y triste. Una boca que sabe a tabaco y a menta cuando rastreo con la punta de la lengua lugares más profundos. Los lugares más profundos. El mapa de tu boca. Busco palabras de siete letras con las que nombrar tu boca: batalla, octubre, caracol, granada. Me gusta sentir los golpes del viento en los viaductos camino del trabajo. Un vagabundo y su perro caminan por el arcén de la carretera. Despacio, regresan del lugar hacia el que yo me dirijo.
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