cuando te conocí fumabas treinta cigarrillos negros cada día y hacías el amor igual que follabas y, a veces, llorabas y, otras tantas, reías a carcajadas como manzanas y me abrazabas por la espalda, susurrabas compra dos billetes a praga y llévame contigo, no respetes las señales de tráfico, abandóname desnuda a las puertas de la ciudad vencida, escríbeme una canción que sea tan buena como maligno, no me regales jamás un bote de colonia, dame de comer con tus manos, cierra los ojos hasta que se haga de noche y yo me haya ido.
el ruido que la puerta de un coche hace al abrirse.gijón.febrero2006
el ruido que la puerta de un coche hace al abrirse.gijón.febrero2006
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