mi vida es la habitación
de una vieja pensión en el centro
una cama pequeña y quejosa
una silla una mesa un espejo
una fotografía de mis padres
el día de su boda con los bordes gastados
una ventana donde nace el día de otoño
que pinta de gris los muros
de un patio interior
de cuerdas tendidas
de ropa siempre húmeda y siempre blanca
mi vida es un café y una tostada
el periódico de antes de ayer
que alguien olvidó en la mesa
del rincón más apartado de esta cafetería
y un par o tres de cigarrillos
son los libros de kipling y una pluma
que sangra un mechero un reloj
de pulsera parado
una enfermedad coronaria
sin esperanza es mi vida
el dolor en el pecho
y la diminuta pastilla blanca
que bajo la lengua lo aplaca
es el paseo camino de la playa
cada tarde más corto
mi vida es quizá lo que escribo
lo que digo lo que pienso lo que vivo
el sonido del tráfico el silencio
de la gente que respira a mi lado
son los domingos baldíos el año pasado
la música acuática de haendel
los últimos días de marzo
me gustan las mujeres de mirada triste.gijón.diciembre2003
sábado, enero 17
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santiago biralbo
cuaderno:
me gustan las mujeres de mirada triste
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mil palabras
montando estanterías
pasa-tiempo
qpqtceunv
se me murió el verano entre las manos
todo lo que ha ocurrido por fuera es ya ceniza
uN mAR dE pIEDRA pÓMEZ
yo jamás te hubiera esperado en la entrada de los apartamentos dakota
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