sábado, abril 4

sEIS

A veces, como esta noche, me siento a escribir y me duelen las manos, pero los días no se detienen. Habrá de darme alcance el invierno y el alba. La palabra lágrima no es húmeda ni triste. La palabra carretera no lleva a ningún lugar. Los ojos de los maniquíes sirven para componer versos de canciones. Las seis lunas de Júpiter convertirían en días las noches de luna llena. Mi abuelo murió en mil novecientos setenta y tres y nació sin manos y sin miedo. Tenía los ojos azules, igual que yo; pero azul no es un color.

umdpp.formentera.hoy

2 comments:

POngo en el fuego dijo...

Hoy , limpiando el polvo, volvi a descubrirte, Poeta!!!! Con un poso de tristeza volvi a un lugar al que no quiero volver y sin embargo tanto añoro!!!!

santiago biralbo dijo...

curiosa relación entre limpiar el polvo y volver a descubrirme. Yo no descubro quién podrías ser, pero pondría mi mano en el fuego a que eres...

días