A
veces el mar y
un
par de cervezas
en
la cuesta.
La
ciudad sometida.
La
tarde que es nuestra.
Todo
lo que soñamos
cristaliza.
Todo
lo que tememos
se
diluye, se vuelve
insignificante
y
mutable
y
leve.
cimadevilla.gijón.quizásagosto2012
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