2.
La abuela me contaba historias de la guerra que le tocó vivir y que le forjó el carácter. Recuerdo cómo me impresionó la historia de Germán, el hijo del peluquero. Hombre ambicioso, Germán delató, a cambio de la alcaldía, a los partidarios de la república que vivían en el pueblo. Durante tres días y guiados por la lista que redactó el aprendiz de peluquero, los nacionales detuvieron a doce vecinos. Los subieron a la parte trasera de un camión y se los llevaron a la capital. De los doce, nunca más se supo.
A la mañana siguiente, cuando la madre de Germán subió a llamarlo para que se levantara, encontró la cama sin deshacer.
Germán apareció muerto en una cuneta de la carretera y quienes lo vieron contaron que tenía los dedos índice cortados. Y metidos en la boca.
La abuela me contaba historias de la guerra que le tocó vivir y que le forjó el carácter. Recuerdo cómo me impresionó la historia de Germán, el hijo del peluquero. Hombre ambicioso, Germán delató, a cambio de la alcaldía, a los partidarios de la república que vivían en el pueblo. Durante tres días y guiados por la lista que redactó el aprendiz de peluquero, los nacionales detuvieron a doce vecinos. Los subieron a la parte trasera de un camión y se los llevaron a la capital. De los doce, nunca más se supo.
A la mañana siguiente, cuando la madre de Germán subió a llamarlo para que se levantara, encontró la cama sin deshacer.
Germán apareció muerto en una cuneta de la carretera y quienes lo vieron contaron que tenía los dedos índice cortados. Y metidos en la boca.
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