viernes, diciembre 10

6

            ¿Por qué te comportas así?
            ¿Cómo?
            ¿Cómo? Pues como si nada hubiera pasado, como si me hubiera ido a trabajar esta mañana y regresara ahora a casa, te diera un beso en la frente y nos sentáramos a cenar.
            Tampoco es así, exactamente.
            Me hace sentir mal.
            No es mi intención, créeme. Pero reconozco que tampoco me importa demasiado.
            ¿En qué andas metido?
            ¿Yo? En nada.
            Me cuesta creerte.
            Yo tampoco me creo una palabra de las que dices, Petra.
            Joder, no sé por qué cojones hemos venido a esta habitación de hotel. No tiene sentido.
         Lo que no tiene sentido es discutir, contesté para terminar la conversación. Le di la espalda y frente a la ventana busqué la hora en la muñeca. Faltaban tres minutos para las once.

No hay comentarios:

días

cuadernos