viernes, diciembre 13

Corro el riesgo de que esta historia se llene de despedidas


Probablemente aquí dentro esté todo lo que voy a echar de menos, dijo Ana antes de los postres. Rebeca contestó que no sabía cómo tomarse el que la comparara con un chipirón a la plancha o con un pedazo de tarta de nueces.
Después de cenar en Casa Zarracina nos despedimos con un par de besos y un abrazo. Olvidamos consejos inútiles de despedidas, pero Ana y Rebeca no pueden evitar las lágrimas. En Capua, envueltos por el frío del nordeste y el olor intenso de las algas en descomposición, nos separamos. Mientras Ana se aleja entre los coches, pienso que corro el riesgo de que esta historia se llene de despedidas.

*

Rebeca confiesa arrepentida haber leído sin permiso un poema que yo había dejado escrito en la pantalla del ordenador. Dice que leer sin permiso lo que escribo es horrible y que lo siente y que espera que no vuelva a suceder. Yo intento quitarle importancia, aunque la tiene. Pero me gusta que Rebeca lea lo que escribo. Y que lo haga sin permiso lo hace más interesante por furtivo. Me permite imaginármela. Me da una ventaja que no deseo, que no necesito, pero que no me incomoda. Todo. No tengo ningún secreto que ocultar, aunque guarde muchos. Comenzamos a besarnos en el sillón y volvemos, después de meses, a hacer el amor de noche, regresamos a lugares que permanecían deshabitados desde nuestra marcha. Y ese ruido tan triste que hacen dos cuerpos cuando se aman despierta a Jero. 
 
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La cama huele a ella y mi cuerpo, antes de ducharme por la mañana, también. Me despido de los dos con un beso y conduzco despacio hacia el trabajo. Disfruto de la soledad y del silencio que me proporcionan el coche y el amanecer. Recupero sensaciones que había olvidado. Regreso a ella desnuda, dispuesta para la reconstrucción.
Apago el motor y me bajo del coche. Después de llenar el depósito le digo a la chica de la gasolinera que si puedo besarla y ella me mira con una cara extraña. Dice que no, da media vuelta y desaparece. No voy a dejar de luchar. No voy a olvidarlo.

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