Niño
vándalo feliz
con
risa que hace temblar ciudades.
A
los monstruos mirada fija
y
patada en el culo.
Los
lunes, los martes, los miércoles,
una
carrera desde aquí hasta la esquina
cuando
el semáforo se ponga verde.
Dices
te echaba de menos y quiero
que
estés aquí conmigo.
Digo
me gustaría llorar como tú,
lágrimas
dulces de lluvia,
los
jueves, los viernes, los sábados.
Y
que te crezcan raíces profundas
para
que, cuando te marches,
sepas
volver al lugar en mis hombros
que
es tuyo.
Cualquier
día de la semana.
También
los domingos.
gijón.febrero2014.

No hay comentarios:
Publicar un comentario